Política monetaria

Esquema de Política Monetaria 2018-2019

En octubre de 2018 el Banco Central de la República Argentina (BCRA) adoptó un esquema de política monetaria caracterizado por el estricto control de los agregados monetarios, con el objetivo de recuperar el ancla nominal tras los episodios de volatilidad financiera de 2018. Se trata de un compromiso concreto, directamente ligado a las herramientas del BCRA y fácilmente verificable por el público.

Para mantener el crecimiento de la base monetaria bajo control, el BCRA realiza diariamente subastas de Letras de Liquidez (LELIQ) a 7 días de plazo, que sólo pueden suscribir los bancos. En este esquema, el Banco Central no fija una tasa de interés de política, sino que la misma se determina de forma endógena. Es aquella que garantiza que la demanda por LELIQ sea consistente con el objetivo de base monetaria. Esto permite que la tasa de interés responda rápidamente a los cambios sorpresivos en la inflación, en las expectativas de inflación o en las expectativas sobre el tipo de cambio.

No obstante, para evitar que las tasas de interés presenten una volatilidad excesiva, el BCRA tiene la flexibilidad de administrar las condiciones de liquidez, adecuándolas a la estacionalidad intramensual de los componentes de la base monetaria y a las situaciones transitorias que pudieran ocurrir en el mercado monetario. Es decir, el control del crecimiento de la base monetaria permite que unos días la base monetaria crezca y otros días caiga, mientras que la variación del promedio de los saldos diarios en el mes sea consistente con la meta.

Dado que la meta de base monetaria no es un objetivo puntual sino un techo, el Banco Central también tiene la facultad de sobrecumplirla, tal como ocurrió en los primeros meses de puesta en marcha del esquema. Este sobrecumplimiento evita que las condiciones monetarias se relajen (y que baje la tasa de interés) en situaciones en las que el crecimiento de la meta pudiera resultar excesivo, por ejemplo, ante shocks transitorios de la demanda de dinero. Adicionalmente, para garantizar el carácter contractivo de su política monetaria, el Banco Central puede establecer un piso para la tasa de interés de las LELIQ.

El esquema monetario se complementa con posibilidad de intervenir en el mercado cambiario para moderar la volatilidad excesiva del tipo de cambio que pudiera interferir en el proceso desinflacionario, conservando al mismo tiempo los beneficios de la flexibilidad cambiaria.

El BCRA fue introduciendo modificaciones al esquema cuando el contexto así lo requirió, para robustecerlo frente a la aparición de nuevas fuentes de volatilidad nominal. No obstante, las desinflaciones suelen demorar tiempo y no son lineales por lo cual la perseverancia del BCRA en su política de estricto control de la cantidad de dinero resulta clave para lograr una reducción perdurable de la inflación.

Informes de Política Monetaria

Esta publicación trimestral tiene como objetivo analizar la coyuntura económica nacional e internacional, evaluar la dinámica inflacionaria y sus perspectivas, y explicar de manera transparente las razones de las decisiones de la política monetaria.

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